Subo al diario medio de transporte.Veo un asiento libre, junto a un hombre que parece estar acomodando lo que lleva en una bolsa y sigo de largo.
Decido sentarme pasillo por medio en la fila posterior, luego del famoso 'descanso' del medio del transporte capitalino.
Vuelvo la vista al hombre y veo que manipula una gaseosa de color oscuro, mientras que saca otra botella de vidrio con un lìquido transparente, que delata claramente, ser una bebida alcohòlica.
Bebe un sorbo intentando esconderla en la bolsa de una conocida cadena de tienda y supermercado.
La chica que va a mi lado lo observa sin decir nada, yo hago lo propio.
El hombre habla, gesticula.
Sube un representante del orden pùblico y entonces el hombre calla sin quitarle la mirada de encima.
Una parada màs adelante, suben tres adolescentes: uno de ellos visiblemente menor. Se ubican en el citado descanso y comienzan a hablar de temas propios de su edad.
El citado hombre que usa campera deportiva de color celeste y un aro en el lòbulo izquierdo, comienza a mirarlos. De pronto les dirije la palabra, comparando lo que los jòvenes llevan puesto con algo de color azul marino que saca de debajo de la bolsa en cuestiòn.
Los jòvenes sonrìen algo nerviosos.
Sigue su perorata visiblemente molesto dicièndoles: 'ustedes tienen todo, yo tengo ochenta mil problemas, tienen sus padres, los mìos estàn muertos y no los quiero escuchar si los tengo que bajar los bajo, los mato , no tengo problema, los mato y los tiro pa'bajo'.
A esa altura, todos los pasajeros miramos algo asombrados la escena, decido ir hacia la parte de atràs del òmnibus, cosa que tambièn hacen los jòvenes. El menor va diciendo 'me dio miedo!'.
Les sugiero que no le respondan y decido bajar, eludiendo la situaciòn y en definitiva la responsabilidad que -aùn a mi pesar- me cabe.
29-6-2018
No hay comentarios.:
Publicar un comentario